En la biblioteca vive el Mono de la Tinta. Se esconde entre mis libros y acecha mis tinteros. Cuando cree que no lo veo, olisquea mis lapiceras. Se trepa a una pila de libros y, por sobre mi hombro, trata de adivinar qué escribo. Escucho su respiración acompasada, anhelante, mientras lee. Lo sospecho en puntas de pie, haciendo equilibrio, pero, cuando me doy vuelta, siempre desaparece.

Dos cosas le gustan sobremanera: La tinta y las historias.

El otro día, al caer el sol, me acerqué silenciosamente. Me escondí en las sombras, detrás de las cortinas. La noche avanzaba lenta como el río espeso de mis sueños.

Entonces, cuando ya casi se me cerraban los párpados, lo vi: se acercó canturreando una cancioncita pegadiza y destapó todos los tinteros en un bailecito alegre. Después, sentado sobre sus patas sacó una historia del tintero con sus dedos largos.

“Había una vez…”. Y la tinta, sangre del cuento, se deshizo en gotas negras sobre el piso, desmigajándose en mil historias de dragones, de caballeros, de batallas, y en la historia de un mono que bebe tinta, una tinta negra y brillante, como los ojos negros del Mono de la Tinta

Gabi Casalins, septiembre de 2013

miércoles, 16 de abril de 2014

¡Les presentamos a nuestra primera escritora! Se trata de María del Mar Labadie.

María del Mar  cumplirá 11 años el próximo 29 de abril. Estudia 6º grado en el Colegio Arcoíris y el Ciclo Básico en Bellas Artes. Además de contar y escribir cuentos, le encanta dibujar, hacer manualidades, diseñar, ver películas, leer y mil cosas más. Tiene varios blogs y páginas de Facebook dedicados a la moda, las  manualidades y a la literatura. Toda una artista, sin dudas.
El cuento que nos presenta hoy se llama "El monstruo peludo"  y María lo ha escrito para representarlo en teatro de títeres. Esta vez, acompaña su texto  con ilustraciones hechas por ella misma.
Los invitamos a disfrutarlo. Eso sí, ¡no tengan mucho miedo!



El Monstruo Peludo (cuento para títeres)


En un oscuro y profundo bosque vivía un monstruo terrible.  Ese monstruo tenía una cabeza enorme y unos ojos pequeños. Ese monstruo tenía una boca enorme y unas patas pequeñassss,  esos pies no le dejaban salir  de su gruta y siempre estaba comiendo ratones. Ese monstruo tenía unos brazos largossss  todos cubiertos de pelos, pelos en las orejas, pelos en la nariz, tenía pelos en los ojos hasta en los dientes y es su propia lengua, ese monstruo siempre  decía:
-Al que pase por mi gruta me lo como mmmmmm…

Pero nunca pasaba nadie.




Un día un rey de un país cercano salió a cazar un oso.

-Um… cazaré un oso  enorme…

Cuando vio esa gruta dijo: “esto es de un oso… jaja” Pero cuando entró en la gruta, los largos y peludos brazos del monstruo lo atraparon  y ahí estaba  nuestro rey  metido entre todos esos pelos, mmm ps ps ps (escupiendo los pelos) y no podía ni hablar y escuchó  una voz del monstruo “voy a comer rey a la cacerola”.

El rey dijo:

-No, no, si no me comes…. (Pensó en alguna excusa sin intención de hacerla) te traeré niños, niños blanditos, niños jugosos.

El monstruo que no era muy listo pero de comida si sabía, se rascó la cabeza y dijo:

-Mmmm… niños… de acuerdo.

El rey salió de ahí y dijo:

-“Bien, adiós”

 El monstruo le dice:

-No, espera, te ataré una cuerda mágica a tu pie y, cuando veas al primer niño, la cuerda se desatará de tu pie y se atará al pie del niño y lo traerá hacia mí.

El rey salió de la cueva con su pie atado en esa cuerda, mientras pensaba: “que no cunda el pánico, que con mi espada lo corto más rápido que un velocirraptor”

Pero una gran risa se escuchó más atrás:

- La cuerda es mágica, no se corta jajaja.

-Bueno que no cunda el pánico, seguro que cuando llegue a mi castill0 la guardia real me ayudará.

Se subió al caballo  y siguió  andando, de repente vio algo, era un niño. Se acercó más y  era su hija Lucilda.

Lucilda era una niña muy desobediente  que siempre  hablaba en verso.


-Lucilda , Lucilda no te acerques.

Pero antes de que el rey acabara de hablar, la cuerda ya estaba en el pie de su hija. Muy tranquila ella, sin miedo dijo:

-Padre no te preocupes que a ese monstruo peludo, lo traigo aquí hecho un nudo.

Lucilda llegó hasta  la gruta del monstruo, él dijo:

-Niña no pareces muy feliz.

Ella dijo:

-Es porque me pica la nariz.

-Niña te voy a enseñar...

-Los pelos del paladar, ¡qué asco!

El monstruo se empezó a enfadar, “quiere  tomarme el pelo”, ¡a él que tenía tantos! y dijo:

-Niña cómo te atreves.

-Oooh,  limpíate las uñas de los percebes (refiriéndose a los pies).

El monstruo muy enojado dijo:

-Niña vas a acabar  conmigo.

-Ay, con los pelos de tu ombligo.

-Niña si vuelves hablar…  agggr te elimino:

-Te espero en el pino.

-Niña, contaré hasta 3 y te vas a callar: una...

-A la vuelta de la  aceitunas

-Dos...

-Si te miro, me da tos.

-Y ¡tres!

-Te volveré de revés.

El monstruo estaba tan enfadado, tan enfadado, que empezó a hincharse.

 Así antes de que Lucilda dijera nada,  él dijo:

-¿Niña eres hija del rey o de un bandolero?

-La respuesta la llevo escrita en mi trasero.

Ahora si empezó a hincharse e hincharse e hincharse  y ¡boom!  explotó y bajo todo  ese montón de pelos apareció un príncipe encantado.

-Hola soy el príncipe encantado  por un gran hechizo. Me llamo Arturo y estaba prisionero, y soy sincero, desde hace muchos años, ajjj,   debería darme un baño. Ah, y Lucilda me  gustas mucho. Em sssssss (oliendo) cuando pueda, me ducho.

-¿Te quieres casar conmigo?, no tengo pelos en el ombligo y tampoco en las narices y vamos a ser muy felices.

Y se casaron, y se fueron a vivir al palacio de Lucilda.


FIN y comieron perdices como todos dicen.






 

Pequeños escritores

Pequeños escritores: 

Inauguramos hoy esta nueva sección en nuestro blog: se trata de un espacio para que los chicos puedan publicar sus cuentos e ilustrarlos.

¿Que por qué abrimos este espacio? Bueno, es importante escuchar nuevas voces, descubrir mundos internos que se esconden y proponer un lugar de encuentro para la fantasía. 

A nosotros, los que somos grandes, creo que nos gustará también saber que la fantasía hace su nido en los corazones jóvenes y que anda a los saltitos tratando de escaparse por la ventana de la imaginación de algún niño, de alguna niña, de algún joven.




Así, las ganas de  contarnos un cuento, regalarnos un poema o entregarnos una breve escena teatral  encontrarán un espacio y serán, entonces, como por arte de magia, ¡Literatura!
Y los chicos, por supuesto, escritores.


¿Y el Mono de la tinta?...
 El Mono, feliz con estas nuevas historias que comienzan a nacer.

jueves, 3 de abril de 2014






Hoy les traemos un cuento de Adrián Ferrero que se llama "Los errores". Lo ilustra  Sofía Ramacciotti, quien también es ilustradora de nuestro blog. Esperemos que lo disfruten.

Les contamos quién es Adrián y a qué se dedica:



Adrián Ferrero nació en La Plata en 1970. Es Profesor, Licenciado y Doctor en Letras por la UNLP. Ha publicado trabajos académicos en EEUU, Alemania, Francia, Israel, España, Brasil y Chile. Como escritor, editó los libros Verse (cuentos, 2000), Cantares (poemario, 2005) y, en carácter de Editor, Obra crítica de Gustavo Vulcano (Compilación de artículos académicos In memorian, 2005). Fue becario de su Universidad entre 2000/2006. En 2005 obtuvo un Subsidio para Jóvenes Investigadores de su Universidad. Cuentos suyos han aparecido en publicaciones académicas y antologías colectivas de EEUU y México, tanto en español como en traducción al inglés. En los años noventa integró el colectivo de arte Poesía Turkestán y entre 2000 y 2008 fue co-editor de Diagonautas, primer portal literario de La Plata. Tiene una hija muy linda e inteligente y sospechamos que muchas de las cosas para chicos que escribe las ha inspirado ella. Además, es un gran amigo.

Cuando le preguntamos si escribía para chicos, esto fue lo que nos dijo: 


" Escribo cuentos para niños desde 1999, cuando en una antigua cocina, viviendo solo, encontré en una revista de un diario una entrevista al actor Alfredo Alcón en la que decía que de chico le pedía a su papá que le bajara la luna. De ahí, en más, el cuento nació solo y se llama "Una luna para todos". A partir de ahí, ya no paré. Publiqué algunos en diarios, revistas y en páginas de INTERNET. Tengo un libro que no publiqué que se titula "Jardín de infantes, Un libro apto para todo público". Me gusta mucho escribir historias para ustedes, los más pequeños, pero en realidad los más grandes del mundo."


                                                

 Con ustedes... ¡el cuento!


LOS ERRORES


            Había sido linda su fiesta de cumpleaños. Apagó sus cinco  velitas mientras lo aplaudían y besaban sus padres, los abuelos, los primos y  Alberto y Daniel sus mejores amigos.
            Estaba orgulloso de haberles enseñado a todos lo que había aprendido. Ya reconocía casi todas las letras, leía algunas palabras, y sobre todo distinguía con facilidad la mano izquierda de la derecha. Daniel intentó imitarlo, pero se equivocó varias veces, mientras los que lo miraban se reían de su torpeza.
            Como si fuera tan difícil, pensaba, saber cuál era la mano que levantaba, mientras repetía los movimientos, primero la derecha, luego la izquierda, otra vez la derecha otra vez la…
            Sorprendido interrumpió los movimientos. No podía haberse equivocado, pero al volver a intentar levantar la derecha, veía elevarse la izquierda, y al levantar la izquierda veía elevarse la derecha.
            Repitió varias veces los movimientos sin comprender como se producían los errores.
            Decidió que no lo comentaría con nadie, y mucho menos con Daniel de quien se había burlado tanto con sus equivocaciones.
            Confundido, se dispuso a acostarse, porque ya era tarde para seguir, y no podía pasar toda la noche tratando de comprender sus increíbles errores.
            Mientras se alejaba del espejo para acostarse, no podía convencerse de que, lo que había aprendido con tanto entusiasmo, lo hubiera olvidado del todo esa noche.